(11a) Comentario Editorial

Traducido por el Dr. Ignacio García Doval


Bienvenidos al segundo número de 1997 del Dermatology Online Journal. Este número introduce varios cambios. Una de las aspiraciones iniciales del DOJ era la publicación simultánea en varios idiomas. En este número, el sueño se ha hecho realidad con la incorporación de traducciones de la revista al español y portugués. Damos la bienvenida a los Dres. Ignacio G. Doval y George Leal y a sus colegas, agradeciéndoles sus esfuerzos e interés. ¿ Es esta la primera revista médica en Internet con edición simultánea en tres idiomas?. Nuestra intención es la de aumentar la importancia de las traducciones a medida que el DOJ crezca.


Son también importantes las Noticias de la Sociedad de Dermatología Médica y de la Sociedad de Dermatología en Internet. Recibimos con agrado la participación de estos dos nuevos grupos en expansión, y esperamos su colaboración en próximos números.

Además, Claire Haycox continua su serie de crítica de publicaciones multimedia y ha iniciado una tabla comparativa que completará a medida que aparezcan nuevos artículos. Les agradecemos sus recomendaciones sobre CD-ROM, cursos por ordenador, videos, u otros formatos que ustedes encuentren. La crítica de libros también continuará. Nuevamente reiteramos nuestro interés en recibir sugerencias.

Este año hemos vivido un episodio llamativo de la historia de la dermatología. El Skin Cap, que surgió rápidamente como fármaco milagroso, ha descendido con igual velocidad a la consideración de fraude farmacológico. El artículo de Crutchfield, Lewis y Zelickson, publicado en el primer número de este año, ha desencadenado nuestra primera avalancha de cartas. Sí, nos apena haber sido defraudados por el fabricante. Sin embargo, debemos preguntarnos qué es lo que hace que este preparado parezca ser más eficaz que sus ingredientes formulados en otras bases. ¿ Es realmente el Skin Cap más eficaz que otros fármacos con la misma composición?. A pesar de los testimonios, se echa en falta la existencia de estudios a doble ciego. Las cartas son una grata incorporación al DOJ. No ha sido tan bien recibida la constancia de que partes del artículo de Crutchfield, Lewis y Zelickson han sido transcritas literalmente de un artículo similar publicado en el Journal of Geriatric Dermatology (5:21-24,1997). Ninguna revista desea la doble publicación, ni siquiera una revista, como la nuestra, en desarrollo y en un medio nuevo. Como se indica en las instrucciones para los autores: "Aceptamos manuscritos originales para su publicación. Estos no deben haber sido publicados previamente, ni estar sometidos a consideración por otra publicación". El artículo (vol. 3,nº1,4) ha sido marcado como publicación duplicada en el DOJ, una de las ventajas de la edición electrónica.

Por favor, únase a nosotros en este número. Agradeceremos sus comentarios.

Phil Fleckman, M.D.
Redactor Jefe