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El ofrecer traducciones de los
textos en la red se opone a la
actual tendencia de desarrollo
de Internet. Probablemente,
debido al importante papel de
EE. UU. en el desarrollo de
Internet, el inglés es el idioma
dominante en la red. Aunque
lo publicado se destine a la
lectura mundial, la mayor parte
de las páginas sólo se pueden
ver en inglés. Quizás esto no
debería sorprendernos tratándose
de un país que tradicionalmente
no ha dado importancia al
dominio de otros idiomas.
En la revista, se ha demostrado
en varias ocasiones que es
técnicamente fácil, ofrecer
la traducción de un trabajo
determinado. En el primer número,
un artículo de Radoslaw Spiewak
sobre pruebas con histamina se
completó con la traducción del
texto íntegro al Polaco. Otro
artículo del mismo número sobre
navegadores aportaba un resumen
traducido. A diferencia del medio
de comunicación impreso, el
espacio no es un factor
determinante en la red. Y
dado que los navegadores
ensamblan artículos uniendo
archivos de texto y de imagen,
en la mayoría de los casos,
la traducción puede limitarse
a los relativamente pequeños
archivos de texto.
El facilitar el acceso a través
de otros idiomas no debería afectar
sólo a los lectores. Otro trabajo
en común con nuestros colegas
portugueses y españoles, quizás
de mayor importancia que la mera
traducción, es la edición
compartida. El concepto
anglocéntrico de las revistas
médicas ha sido que "cualquier
material de interés ha de ser
escrito y editado en inglés".
Esta afirmación puede haber
tenido algún valor tras la Segunda
Guerra Mundial, cuando la mayor
parte del avance científico se
realizaba en los países de habla
inglesa. Hoy en día, en el mundo
de habla no inglesa, existe una
gran cantidad de conocimientos
que no compartimos fácilmente
por las barreras lingüísticas.
¿ Acaso tiene sentido que el
excelente trabajo académico de
nuestros colegas españoles y
portugueses se traduzca primero
al inglés para ser revisado y
posteriormente al idioma original
para esos lectores ? Nuestros
colegas tienen la experiencia y
la voluntad de revisar el material
en el idioma original. Con esta
idea, hemos entrado en contacto
con colaboradores académicos de
España y Brasil para realizar la
revisión de los artículos en el
idioma original. Para estos
trabajos, la edición inglesa
sería la traducción.
En el mundo de los ordenadores
existe una interesante analogía
con este sistema. Existe una
tendencia a sustituir los
ordenadores centrales por
ordenadores menores interconectados:
la computación en red. Nosotros
estamos también cambiando de
la estructura editorial
centralizada tradicional, a un
sistema de edición en varios
sitios interconectados, con
una coordinación central,
pero con procesado independiente
del material. Esta nueva fórmula
es la edición y producción
compartida de la revista.
Esperamos que el resultado
final suponga un aumento en
la eficiencia y asequibilidad
de nuestra revista.
¿ Qué dificultades se pueden
prever en la edición compartida
? Se requerirá una gran
coordinación entre los editores
para asegurar la uniformidad en
las revisiones. Nuevamente podemos
hacer la analogía informática,
afirmando que el utilizar múltiples
lenguajes es similar a emplear
varios sistemas operativos. El
conjunto funcionará mejor cuando
todos los componentes puedan
comunicarse libremente entre
ellos. La interrelación en
Inglés-Español-Portugués es un
desafío menor comparado con la
posible incorporación del
Japonés, Alemán y Francés.
Para establecer relaciones
entre los colegas de estas
áreas pueden ser necesarias
dobles traducciones (p. ej.
Japonés a Inglés a Portugués).
La edición compartida del DOJ
sería difícil si no fuese por
la agilidad en la comunicación
que permite Internet. El
procesado electrónico de los
"manuscritos" para la edición
revisada es mucho más eficaz
que el método tradicional de
transcripción, revisión y
publicación con comunicaciones
a través del correo clásico.
Aunque la coordinación debe
ser centralizada, el método
electrónico permite distribuir
el esfuerzo creativo. La gran
promesa no procede del
funcionamiento aislado de
cada grupo, sino de la
conexión y coordinación de
todos los esfuerzos.
El DOJ ha sido creado con la
intención de que sea un esfuerzo
común de la comunidad académica,
una nueva revista para el mundo
de la dermatología. En ella
podremos compartir el saber
de nuestros colegas evitando
las barreras lingüísticas,
tanto para leer como para
contribuir a este foro.
Esperamos que estas innovaciones
permitan demostrar, de una
forma más, que la edición en la
WWW puede facilitar el acceso a
la información médica.
© 1997 Dermatology Online Journal
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