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Caso 2: Mujer con DM
insulin-dependiente diagnosticada
en 1977, a la edad de 13 años, y NL
en las piernas desde
1983. En 1989 se ulceraron sus
lesiones, no respondiendo
adecuadamente a:
 - Niacinamida 1.5 g/12h durante
varios meses,
suspendida
en 1989.
 - Acetónido de triamcinolona
(5mg/ml) intralesional
administrado por otro médico hasta
1989, sin que
conozcamos el número de inyecciones,
ni la cantidad
total inyectada.
Sus lesiones de NL respondieron
parcialmente a:
 - 205 lesiones de
psoralenos y luz
ultravioleta A (PUVA)
entre abril de
1994 y julio de
1995.
 - Pentoxifilina 400 mg/8h iniciada
en 1993,
continuando hasta
la actualidad.
En la zona pretibial
continuaron produciendose
ulceraciones de 1-2 cm, y el 19 de
julio de 1995
iniciamos el tratamiento con ciclosporina A (Sandimmune
Neoral) 100 mg / 12h ( 3
mg/kg/día). La paciente tomaba
también eritromicina (250
mg /12h) para su gastroparesis
diabética. Además,
continuamos el tratamiento con
pentoxifilina y PUVA.
Exceptuando sensaciones ocasionales
de nausea, el
Sandimmun Neoral fue bien tolerado, y las úlceras
desaparecieron en 2 meses.
En octubre de 1995 se produjo
una elevación de la
creatinina sérica a 189 µmol/l, por
lo que suspendimos
la administración de ciclosporina,
volviendo la
creatinina a sus valores normales en varios meses. En
diciembre de 1995, y quizás en relación con la reinstauración del hábito tabáquico en ese mes, aparecieron
varias erosiones de 1 cm. Al dejar nuevamente de
fumar,
mejoraron sus lesiones y permanece
en remisión desde
diciembre de 1995 con PUVA dos veces
por semana y
pentoxifilina 800 mg / 8h.
Discusión
Las siguientes observaciones nos
llevaron a probar el
tratamiento con ciclosporina en las
pacientes
presentadas:
 - Los estudios de marcadores de
células T en biopsias
de NL
y GA mostraron un predomio de
células T
colaboradoras (datos no publicados:
Smith KC, Winkelmann
RK y Schroeter AL).
 - La NL de una paciente diabética
mejoró al comenzar
tratamiento con ciclosporina para un
transplante renal.
(datos no publicados: Smith KC,
Winkelmann RK y
Schroeter AL).
 - Se ha observado mejoría de la NL
con varios
tratamientos
antiinflamatorios,
incluyendo PUVA (2),
niacinamida (3), y corticoides
tópicos (4),
intralesionales (5) y sistémicos (6). La ciclosporina
actúa como un antiinflamatorio muy específico, inhibiendo selectivamente la proliferación de células T en
respuesta a mitógenos y
aloantígenos. Es más eficaz al
inicio de la respuesta inmune, y se
cree que el
mecanismo de actuación fundamental
es la inhibición
selectiva de la expresión de ciertos genes, en
particular el de IL-2. La IL-2 juega un papel
fundamental en la orientación hacia
el crecimiento y
desarrollo de las células T
colaboradoras/inductoras y
la maduración de células T
citotóxicas inducida por las
células T
colaboradoras/inductoras. Puede
también amortiguar la
liberación de IL-1 por algunos
macrófagos, y disminuir
la síntesis de DNA inducida por la
IL-2.
Teniendo en cuenta el potencial
nefrotóxico de la
ciclosporina, particularmente en
pacientes que pueden
tener previamente una función renal
deteriorada por la
nefropatía diabética, deben controlarse estrechamente
los niveles de creatinina sérica,
especialmente si el paciente toma
fármacos, como la
eritromicina (caso dos), que pueden
aumentar los níveles
de ciclosporina.
Conclusión
La ciclosporina A es útil para
tratar formas graves,
ulcerantes, de NL, sin que fuese
necesario un
tratamiento continuado con este fármaco en nuestros
casos.
Agradecimientos:
Sandoz Canada nos proporcionó el Sandimmun Neoral. El autor ha impartido
conferencias para Sandoz
(Novartis)Corporation.
Bibliografía
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CD-94.Lippincott-Raven, Philadelphia, 1997.
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