Lesiones dolorosas en las piernas: Un caso clínico
Edward Zabawski, Jr., D.O., Laura Dollison, D.O., y Alan Rudick, D.O.
Dermatology Online Journal (versión española): 3(1): 4

Traducido por el Dr. Ennio Barrón


Resumen

Describimos un caso de Síndrome de Löfgren en el cual la historia y el examen físico característicos permitieron que se hiciera el diagnóstico provisional de dicha enfermedad en el departamento de emergencia. El diagnóstico fue confirmado posteriormente mediante una biopsia de ganglio linfático hiliar, en la que se demostró la presencia de granulomas no caseificantes. Se resume brevemente el pronóstico y tratamiento de esta enfermedad.


Introducción

Un paciente varón de 26 años consultó en el departamento de emergencia por una historia de "moretones dolorosos" de 5 días de evolución, que se inició con una lesión solitaria en la pierna derecha. Dijo haber venido al hospital porque estas lesiones se habían tornado más dolorosas y numerosas, apareciendo en zonas más proximales de ambas piernas. No había lesiones por encima de la rodilla y no se presentaron erosiones ni ulceraciones. El paciente también refería dolor articular de los dedos de la mano, muñecas, rodillas, tobillos y dedos de los pies. Las artralgias se iniciaron al mismo tiempo que los "moretones", y eran agravadas por los movimientos articulares. La revisión anamnésica de sistemas mostró como hallazgos significativos tos seca, malestar general y anorexia durante los cinco días de enfermedad. Excepto por una intervención quirúrgica en la zona lumbar un mes antes, manifestó gozar de buena salud antes de iniciar su enfermedad. El paciente afirmó no haber salido de viaje fuera de su lugar de residencia (Ohio) desde 1991 y nunca trabajó en una fábrica, fundición, campo agrícola, centro de salud mental o guardería. Manifestó no poseer mascotas y no consumir bebidas alcohólicas, tabaco o drogas ilícitas.

El examen de la piel reveló lesiones confinadas a las zonas anterior y medial de ambas piernas. Había múltiples tumefacciones eritematosas a violáceas, dolorosas a la palpación y calientes al tacto. Sus bordes eran indefinidos, algunas lesiones permanecían aisladas, mientras que otras parecían confluir. Se intentó hacer diascopía pero fue imposible por el dolor generado. La pierna derecha estaba más afectada que la izquierda. No se apreciaron erosiones, ulceraciones o edema. El resto del examen clínico no fue contributorio. No se observó hinchazón, dolor, eritema ni restricción de movimiento de ninguna articulación.



FIGURA 1 FIGURA 2


Figura 1: Radiografía de tórax tomada 6 semanas antes del ingreso.
Figura 2: Radiografía de tórax tomada el día del ingreso. Nótese el desarrollo de adenopatías hiliares significativas.



FIGURA 3 FIGURA 4


Figuras 3 y 4: Tumefacciones eritemato-violáceas en las piernas.


Los exámenes de laboratorio revelaron un hemograma normal, niveles de proteína C reactiva de 9.41 (normal < 1 mg/dl) y velocidad de eritrosedimentación de 69. Los estudios de bioquímica sanguínea y el examen completo de orina no mostraron alteraciones.

Se tomó una radiografía de tórax anteroposterior y lateral y se compararon con un estudio idéntico realizado siete semanas antes (ver figuras 1 y 2). Se observó una marcada adenopatía hiliar y discretos infiltrados periféricos superior e inferior.

El paciente fue ingresado con un diagnóstico provisional para completar su estudio. La prueba cutánea para tuberculosis fue negativa, así como los anticuerpos séricos para histoplasmosis, blastomicosis y coccidiomicosis. El cultivo de esputo para bacilos acido-alcohol-resistentes no mostró crecimiento. Se realizó una biopsia transbronquial que no ofreció un diagnóstico histológico concluyente. Se realizó una biopsia de ganglio linfático hiliar por mediastinoscopía, apreciándose granulomas de células epitelioides circunscritos con poca o ninguna necrosis central. Las tinciones para hongos y bacilos acido-alcohol-resistentes fueron negativas.



FIGURA 5 FIGURA 6


Figura 5:Histopatología del ganglio linfático mediastínico (aumento original con un objetivo 4X)
Figura 6: Vista a gran aumento del ganglio linfático mediastínico mostrando células gigantes y la ausencia de caseificación (aumento original con objetivo 40X)


Diagnóstico: Síndrome de Löfgren

Curso clínico

El paciente fue ingresado con el diagnóstico provisional de Síndrome de Löfgren. Se le prescribió inicialmente terapia con antiinflamatorios no esteroideos. Como en todos los casos de adenopatía hiliar y eritema nodoso, se evitó la administración de corticoides hasta haber descartado una causa infecciosa o neoplásica. Una vez confirmado el diagnóstico de Sarcoidosis, y ya que el paciente no obtenía alivio adecuado con la terapia con antiinflamatorios no esteroideos, se inició tratamiento con prednisona, que produjo una mejoría significativa de los síntomas articulares y desaparición progresiva de las lesiones cutáneas. Posteriormente se suprimieron de forma gradual los corticoides y el paciente permanece sin lesiones cutáneas o articulares luego de 11 meses de seguimiento.

Discusión

La presentación aguda de la sarcoidosis con eritema nodoso, artralgias y adenopatías hiliares fue descrita por Löfgren en 1952 (1). Aún continua siendo un diagnóstico de exclusión. Para su diagnóstico definitivo se requiere la presencia de eritema nodoso con hallazgos histopatológicos característicos de sarcoidosis, adenopatía hiliar bilateral, y excluir otras causas de este cuadro. (2)(3)(6)

El síndrome de Löfgren aparece con mayor frecuencia en pacientes que bordean los 30 años y más en mujeres que en varones (2)(4)(5)(7). La presencia de eritema nodoso fue percibida por Löfgren como un signo pronóstico favorable (8). Estudios posteriores han verificado que la presencia de eritema nodoso al momento de la presentación de la enfermedad es el mejor indicador de buen pronóstico en la sarcoidosis aguda (4) (5). En un estudio que investigó los factores pronósticos en la sarcoidosis, se observó que el 83% de los pacientes hospitalizados con artralgias, eritema nodoso y adenopatías hiliares, no presentaban lesiones dos años después del diagnóstico (4). El eritema nodoso es, habitualmente, leve y autolimitado en la sarcoidosis, y las recurrencias son infrecuentes. (9)(13)

Histológicamente, el hallazgo característico de la sarcoidosis es la presencia de granulomas de celulas epitelioides bien limitados, con poca o ninguna necrosis, y un leve o moderado infiltrado linfoide mixto en la periferia (10).

El tratamiento del síndrome de Löfgren depende del curso de la enfermedad y la gravedad de los síntomas en cada caso (13). Los antiinflamatorios no esteroideos (AINES) son habitualmente eficaces para el alivio sintomático, pero la terapia corticoidéa puede ser necesaria cuando los AINES no son suficientes. El eritema nodoso no debe ser tratado con corticoides hasta que se haya descartado una etiología infecciosa (12).

La disponibilidad inmediata de los servicios de laboratorio y de rayos x en un departamento de emergencia lo hacen un lugar ideal para la adecuada evaluación de un paciente con cuadro clínico sugerente de síndrome de Löfgren.

La sarcoidosis aguda puede presentarse como una urgencia médica, en el departamento de emergencia, cuando los síntomas son de corta evolución (4-5 días) como en el caso descrito. La disponibilidad de radiografías y exámenes de laboratorio facilita al médico el diagnóstico de síndrome de Löfgren en un paciente con eritema nodoso.

Bibliografía

1. Löfgren S, Lundback H: The bilateral hilar lymphoma syndrome. Acta Med Scand 1952 ;142:259-273.

2. Winterbauer RH, Belic N, Moores KG: A Clinical Interpretation of Bilateral Hilar Adenopathy. Annals of Int Med 1973;78:65-71

3. Chestnut AN: Enigmas in Sarcoidosis. West J Med 1995; 162:519-526.

4. Neville E, et al.: Prognostic Factors Predicting the Outcome of Sarcoidosis: An analysis of 818 Patients. Quarterly Journal of Medicine. 1983; 208:525-533.

5. Mana J, Salazar A, Manresa F: Clinical Factors Predicting Persistence of Activity in Sarcoidosis: A Multivariate Analysis of 193 Cases. Respiration 1994;61:219-225.

6. Sharma, OP: Pulmonary Sarcoidosis and Corticosteroids. Am Rev Respir Dis 1993;147:1598-1600.

7. Poe RH, Levy PC: Diagnosis and treatment of sarcoidosis. Comprehensive Therapy 1993;19(5):209-213.

8. Löfgren S, Stavenow S: Course and prognosis of sarcoidosis. Am Rev Resp Dis 1961;84/2:66-70.

9. Glennas A, et al.:Acute Sarcoid Arthritis: Occurrence, seasonal onset, clinical features and outcome. British Journal of Rheumatology 1995;34:45-50.

10. Lever WF, Schaumberg-Lever G: Histopathology of the Skin, seventh edition, pp 252-256. Philadelphia, JB Lippincott, 1990.

11. Goldberg, BA, Fanburg BL: Indications for Corticosteroid Use in Sarcoidosis. Hospital Physician 1996;32:11-21,51.

12. Fitzpatrick TB, et al. (ed) Dermatology in General Medicine, fourth edition, pp. 1334-1340. New York, McGraw-Hill, Inc., 1993.

13. Fitzpatrick TB, et al. (ed) Dermatology in General Medicine, fourth edition, pp. 2221-2228. New York, McGraw-Hill, Inc., 1993.



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